Así puedes proteger las redes inalámbricas y cableadas para evitar ataques

Así puedes proteger las redes inalámbricas y cableadas para evitar ataques

La seguridad de nuestras redes, ya sean inalámbricas o cableadas, es muy importante. Es de esta forma cómo podemos evitar intrusos que accedan a nuestra conexión. No solo podría afectar a la velocidad de Internet, sino también al buen funcionamiento de otros dispositivos, poder incluso derivar en despliegue de amenazas y otros problemas. Por ello, en este artículo hemos querido hacer un recopilatorio sobre consejos y recomendaciones para proteger nuestras redes. Todo con el objetivo de que sean seguras, evitar problemas que puedan permitir la entrada de intrusos y hacer que la conexión sea lo más estable posible.

Qué hay que tener en cuenta para proteger las redes inalámbricas y cableadas

Vamos a dar una serie de consejos. Algunos de ellos ya los hemos mencionado en otros artículos. Pero hemos querido hacer un recopilatorio de todos ellos. Un artículo completo sobre las bases para que nuestras redes estén seguras. Vamos a dar recomendaciones para evitar intrusos a través de la red Wi-Fi, pero también para proteger la red cableada.

Proteger el acceso al router

Una de las cosas más importantes y que no muchos usuarios hacen se proteger correctamente el acceso al router. De forma predeterminada, cuando adquirimos un router podemos acceder a través de la puerta de enlace, que suele ser 192.168.1.1 y usando usuario y contraseña genéricos, del tipo admin, admin; admin123, admin123…

Como sabemos, simplemente con poner esa puerta de enlace en el navegador e introducir el usuario y clave que vienen, podremos acceder a toda la configuración del router. Esto es un problema para defendernos de posibles intrusos. Es conveniente cambiar los valores que vienen de fábrica.

Por tanto, uno de los primeros pasos para proteger nuestras redes es cambiar el acceso al router. Esto mejorará la seguridad de nuestro router, sin duda.

Contraseña Wi-Fi fuerte

Esto es algo que hoy en día prácticamente todos los usuarios tienen en cuenta. Ahora bien, ¿utilizamos claves correctas? La verdad es que en este punto no todos los usuarios cumplen con lo que deberían.

Es importante siempre cambiar la contraseña del Wi-Fi que viene por defecto. De esta forma evitaremos problemas, ya que alguien que sepa el modelo de nuestro router podría tener más facilidad para acceder a nuestra red. Especialmente esto es importante para los dispositivos más antiguos.

Por tanto, necesitamos generar una contraseña distinta. Ésta debe de contener letras (mayúsculas y minúsculas), números y otros caracteres. Tiene que ser suficientemente larga y siempre evitar introducir datos que nos relacionen, como nuestro nombre. Ya vimos cómo crear una clave Wi-Fi fuerte.

Pero además, el sistema de cifrado que elijamos es muy importante. Hoy en día, a espera de que esté disponible WPA3, es WPA2 la mejor opción.

Cambiar la clave de vez en cuando

Además de crear una contraseña que sea fuerte, también es importante cambiarla de vez en cuando. WPA2, aunque es una opción segura, es vulnerable a ataques por fuerza bruta. Esto significa que, aunque haya que echar mucho tiempo, un atacante podría llegar a romper esa contraseña.

Por tanto nuestro consejo es cambiar la contraseña del Wi-Fi de manera frecuenta. Así ponemos una capa adicional de seguridad.

Cambiar el nombre de la red inalámbrica

El nombre de la red Wi-Fi también es muy importante para nuestra seguridad. Siempre hay que cambiar el que viene de fábrica, ya que de lo contrario estaríamos dando pistas sobre el modelo de router que tenemos.

Pero además de eso, es importante poner algo que no nos identifique. Algún nombre genérico, nunca poner ningún dato personal. Así podremos mejorar la seguridad de nuestras redes.

Desactivar la función WPS

Muchos routers modernos traen la función WPS incorporada. Esto es útil para conectar otros dispositivos de una manera sencilla. Lleva un código de 8 dígitos a través del cual un dispositivo puede acceder a la red.

El problema es que resulta mucho más fácil averiguar ese código de 8 dígitos que saber la contraseña Wi-Fi que tenga 16 caracteres, por ejemplo. Por tanto, si no utilizamos esta función, es aconsejable desactivarla. Para ello hay que entrar en el router, ir a las opciones inalámbricas y buscar WPS.

Limitar potencia

Esto no es lo más recomendable en todos los casos, ya que dependerá de nuestras necesidades, pero lo añadimos como una opción más para mejorar la seguridad. Nuestro router está configurado de serie para que funcione a una potencia del 100%. Esto significa que podremos conectarnos desde cierta distancia.

Si lo tenemos al máximo, un posible atacante desde fuera podría intentar acceder al dispositivo. Si limitamos la potencia de la señal, ésta será más débil y no llegará tan lejos. Lógicamente nosotros tampoco podremos conectarnos desde esa distancia. Por tanto es aconsejable solo si no vamos a necesitar de tal potencia.

Mantener actualizado el firmware

Por último, otro aspecto fundamental para la seguridad de nuestras redes es mantener actualizado el firmware del router. Esto es algo que también podemos aplicar a todos los dispositivos. Siempre es importante tener las últimas versiones instaladas. A veces surgen vulnerabilidades que son corregidas mediante parches de seguridad.

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