Cómo está cambiando y va a cambiar el Internet de las Cosas nuestro día a día

Cómo está cambiando y va a cambiar el Internet de las Cosas nuestro día a día

Es una realidad que el Internet ha cambiado la forma de trabajar, de informarse, de entretenerse a muchas personas. Las organizaciones también han cambiado muchos aspectos en su día a día. La forma en la que nos comunicamos sin duda ha cambiado en los últimos años. También los dispositivos que utilizamos y, especialmente, qué podemos hacer con la tecnología. Pero nadie duda de que los cambios van a seguir llegando. Llegarán dispositivos que aún no conocemos y otros que ya están presentes pero van a tener una gran utilidad. En este artículo nos vamos a centrar en el Internet de las Cosas. Vamos a explicar cómo está cambiando nuestro día a día y sobretodo cómo va a cambiar en un futuro.

Dónde está presente el Internet de las Cosas

El Internet de las Cosas, como sabemos, es todo lo que rodea a los dispositivos del hogar que están conectados a la red. Hace unos años podíamos decir que básicamente nuestras conexiones se basan en un ordenador. Quizás alguna PDA o similar. Poco a poco fueron surgiendo dispositivos móviles. Pero ahora el abanico de posibilidades es muy grande.

Son muchos los dispositivos que podemos tener en nuestro hogar hoy en día conectados a Internet. Electrodomésticos y aparatos de todo tipo que facilitan muchos aspectos de la vida de los usuarios.

Podemos decir que en los electrodomésticos está muy presente hoy en día. Pero sin duda irá a más en los próximos años. Hablamos por ejemplo de televisiones, neveras y una gran variedad de equipos.

Electrodomésticos en el hogar

Sin duda donde más está presente el Internet de las Cosas es en las televisiones. Hoy podemos conectar este tipo de aparatos a la red fácilmente. Podemos navegar por Internet, conectar servidores para ver películas o series, compartir archivos… Una gran variedad de opciones que hacen que la manera en la que vemos la televisión haya cambiado.

Pero también está presente en otros tipos de electrodomésticos, aunque sí es cierto que de momento menos extendido. Un ejemplo son las neveras. Sí, existen neveras que están conectadas a la red y envían información actualizada sobre posibles productos que nos faltan. De esta forma tenemos un mayor control y pueden evitar que nos quedemos sin algo.

Otros aparatos como la lavadora o el aire acondicionado también pueden estar conectados directamente con nuestro móvil. De esta forma podremos obtener información para exprimir al máximo su funcionamiento. Por ejemplo saber la temperatura que hace en nuestra casa aunque estemos fuera y así poder encender o no este aparato. Lo mismo ocurre con la calefacción.

Internet de las Cosas en la actualidad

Iluminación y ahorro energético

El Internet de las Cosas está cada vez más presente en temas como las bombillas, por ejemplo. Muchas de ellas pueden tener conexión Wi-Fi y activarse según los parámetros que pongamos. Pueden iluminar de forma más inteligente según las necesidades que haya en ese momento. Lógicamente no es lo mismo alumbrar en un día nublado que en otro soleado, por ejemplo.

Podemos programar la intensidad de la luz según unas circunstancias que elijamos. Con esto logramos ahorrar energía también. Algo que sin duda es muy bien valorado por muchos usuarios. Esto, eso sí, aún está en una fase inicial. No hay muchas luces de este tipo y no son económicas. Sin embargo estamos avanzando hacia una sociedad cada vez más informatizada y con total seguridad formarán parte de nuestros hogares próximamente.

Altavoces y dispositivos de música

Seguramente estamos ante algo que cada vez está más presente. Por ejemplo dispositivos como Alexa. Aparatos que permiten controlarlos a través de Internet. Dispositivos inteligentes que no solo emiten sonido, sino que también pueden ser interactivos, ofrecer información actualizada y, en definitiva, contar con un mayor abanico de funciones para los usuarios.

Consultar qué tiempo va a hacer o cómo quedó nuestro equipo de fútbol, por ejemplo, es mucho más sencillo. Simplemente con hablar al aparato nos puede dar esos datos. No necesitamos encender el ordenador o utilizar el móvil.

Fuera del hogar, también presente

Pero no hay que limitarse únicamente a nuestra vivienda o lugar de trabajo. El Internet de las Cosas está presente y cada vez lo estará más, fuera también. Un ejemplo es el tráfico. Información actualizada en tiempo real, coches más inteligentes, etc.

En muchos ámbitos de la ciencia, como puede ser la medicina, también va a cambiar nuestro día a día. Ya está implantado en sistemas de monitorización, por ejemplo. Pero poco a poco estará cada vez más presente y abrirá un gran abanico de posibilidades.

En definitiva, el Internet de las Cosas es ya una realidad y que podemos ver en diferentes lugares y dispositivos. Sin embargo lo que está por venir es mucho más amplio. Son muchos los dispositivos que formarán parte de nuestra vida pero que de momento no conocemos. Eso sí, como ocurre en cualquier otro dispositivo conectado a la red, la seguridad es muy importante. Hay que cuidar siempre todos los detalles para no poner en riesgo el buen funcionamiento de los sistemas y nuestra privacidad.

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