Evita interferencias en tu red Wi-Fi eligiendo el mejor canal

Evita interferencias en tu red Wi-Fi eligiendo el mejor canal

Tener una buena conexión Wi-Fi es muy importante. Cada vez nos conectamos más desde dispositivos móviles y esto hace que sea imprescindible que todo funcione de una manera adecuada, sin que haya problemas de velocidad, estabilidad o calidad de la señal. Para que esto sea posible entran en juego diferentes factores. Uno de ellos es el canal Wi-Fi que vayamos a elegir. De esta forma podremos evitar interferencias que puedan dañar la calidad.

Que Internet funcione correctamente es uno de nuestras principales preocupaciones si trabajamos en casa o simplemente si estamos conectados por ocio, para ver series o películas o para jugar online. En ese caso, solemos prestar especial atención al router o reiniciarlo cuando va lento pero hay algo que quizá no tienes en cuenta y que va a cambiar mucho la forma en la que te conectas: los canales WiFi. No solo hay un canal y depende del uso que queramos darle o de dónde esté el aparato desde el que nos vamos a conectar es mejor utilizar uno u otro así que te contamos cómo puedes elegir el mejor canal para evitar interferencias y las ventajas que tendrás cuando navegues.

Qué es un canal WiFi

Podemos definir un canal inalámbrico como una división específica de frecuencias dentro de una banda inalámbrica en cuestión. Las redes WiFi funcionan por canales, que podemos definirlos como un “carril de autopista” por la que circula nuestra información. Cada punto de acceso, como el router de nuestra casa, es el que establece una conexión WiFi a través de los canales disponibles. El problema es que, si uno está saturado porque hay demasiadas conexiones, no funcionará bien al sufrir un incremento de la latencia y reducción de velocidad.

En el caso de las redes WiFi, especialmente en entornos domésticos, se utilizan dos bandas de frecuencia, la de 2,4 GHz y la de 5 GHz. Cada una de estas bandas, se divide a su vez en canales individuales.

Cuando configuras tu router, puedes seleccionar el canal en el que quieres que funcione para evitar interferencias con otras redes WiFi que se encuentren cerca de tu router. Es por ello que debes saber que, muchos dispositivos en un área pueden usar los mismos canales, lo que podría provocar interferencias y que el rendimiento de la red disminuya.

Teniendo esto en cuenta, elegir un canal WiFi menos congestionado, puede mejorar bastante la velocidad y estabilidad de tu red inalámbrica.

Cuántos existen

En función de la frecuencia de tu conexión podrás disfrutar de más o menos canales. Por ejemplo, la banda de frecuencias de 2,4 GHz ofrece un total de 14 canales. En el caso de WiFi 6, contamos con 19 bandas (aunque la mayoría de modelos solo utilizan 16 bandas), mientras que la banda de 5 Hz admite hasta 24 canales.

Canales 2.4 GHz

La banda 2,4 GHz tiene un ancho de canal de 20 MHz y un total de 14 canales definidos y que están separados cada 5 MHz. Aunque en esta banda se suelen usar los canales 1, 6 y 11, decir que no se superponen entre sí debido al espacio entre sus frecuencias de 5 MHz.

WiFi

El problema es que es una red muy saturada por la gran cantidad de dispositivos que la usan, desde monitores, pasando por teléfonos fijos inalámbricos o auriculares, y si usan el mismo canal puede generarse una sobrecarga de la red inalámbrica.

Como curiosidad, decir que los canales 1 al 11 se utilizan principalmente en estados Unidos, los 12 y 13 son de uso mundial, mientras que el canal 14 es exclusivo para Japón y está separado en 12 MHz, no 5 MHz como el resto de canales.

Los primeros routers usaban la banda de 2,4 GHz. Este canal soporta los siguientes estándares, que influirá en la velocidad de conexión:

  • 802.11b
  • 802.11g
  • 802.11n
  • 802.ax

En función del estándar que elijas podrás disfrutar de una mayor velocidad de conexión. Por ejemplo, el estándar 802.11b soporte velocidades de hasta 11 Mbps, así que queda claro que esta tecnología comienza a estar en desuso. Para que te hagas a la idea, es el estándar utilizado en modelos ADSL2+, y en las primeras generaciones de routers de fibra óptica. A día de hoy es muy extraño encontrar un modelo de estas características ya que lo más normal hoy en día es que soporte el estándar Wi-Fi 5 (802.11ac) sea el más utilizado.

Canales de Wi-Fi 5 GHz

Los equipos modernos con una nueva tecnología llamada Wi-Fi 5 GHz. Esto permite obtener velocidades mucho más altas a través de la red inalámbrica, aunque tanto el router como los dispositivos deben ser compatibles con ella. Además, hay que tener en cuenta que esto también tiene ciertas limitaciones.

Router Wi-Fi 5 GHz

Normalmente, la gran mayoría de ordenadores, smartphones y todo tipo de dispositivos funcionan a través de la red de 2.4GHz, por lo que esta red 5 GHz, además de ofrecernos mucha más velocidad que la red de 2.4 GHz, está mucho más liberada y las interferencias son mucho menores. Por este motivo es una buena idea para descongestionar la red Wi-Fi de tu hogar. Decir que esta banda 5 Ghz está dividida en dos bloques en Europa, ofreciendo un total de 515 MHz

Tal y como indican la normativa de Utilización Nacional 1281 y el estándar ETSI EN 301 8932, en España contamos con 19 canales Wi-Fi 5 GHz de 20 Mhz. Seguramente, si trasteas con tu router verás que solo hay disponibles 16 bandas, pero es porque hay varias frecuencias que pueden ser utilizadas por servicios públicos, como radares en sistemas de defensa o el sector de la aviación.

Los canales 120, 124 y 128 son los usados por radares. En este caso, la normativa es muy estricta y cualquier router que quiera conectarse debe estar 10 minutos verificando que ningún radar usa esta banda. Y la idea de esperar tanto tiempo para conectarte es el motivo por el que la mayoría de fabricantes no incluye estos cuatro canales.

Respecto a las bandas disponibles, a diferencia de los routers 2,4 Ghz, en este caso encontramos una numeración diferente.

  • 36
  • 40
  • 44
  • 52
  • 56
  • 60
  • 64
  • 100
  • 104
  • 108
  • 112
  • 116
  • 120
  • 124
  • 128
  • 132
  • 136
  • 140

Como curiosidad, son capaces de agruparse en grupos de 2, 4 u 8 para crear canales de 40, 80 y 160 MHz de ancho, lo que se traduce en una velocidad Wi-Fi muy superior. Se reducen los canales disponibles.

Los routers que tenemos en casa suelen trabajar con los primeros cuatro canales (36,40,44 y 48). En el caso de que quieras usar un super-canal de 80 MHz, los cuatro canales apuntarán en la misma dirección, por lo que es indiferente que te conectes a cualquiera de ellos.

También es importante indicar que los primeros cuatro canales son de uso exclusivo para redes Wi-Fi, por lo que son las bandas más recomendables. A veces tarda en aparecer el Wi-Fi 5 GHz y es porque el router está escaneando los canales DFS en búsqueda de señales de radar. Y por normativa, han de estar 60 segundos asegurándose de que pueden emitir.

Router de doble banda

Eso sí, como hemos indicado anteriormente la banda de los 5 GHz tiene también algunas limitaciones. Es mucho más sensible a la distancia y a posibles obstáculos. Esto va a hacer que tengamos problemas si vamos a conectarnos desde un lugar alejado del router o si tenemos muchas paredes o muros por el camino. Podría dañar en definitiva esa calidad de la señal y por tanto tener peor velocidad. Pero en caso de que nos vayamos a conectar cerca es sin duda la mejor alternativa para poder navegar a la máxima velocidad y estabilidad.

Canales Wi-Fi de 6 Ghz

Los canales Wi-Fi de los 6 Ghz, son las nuevas adiciones a este espectro inalámbrico para que todos los dispositivos puedan utilizarlo. Hoy en día, la gran mayoría de los dispositivos utilizan los canales previamente descritos, en cambio con el espectro de los 6 Ghz, está apareciendo como una prometedora opción. Esto es gracias a su capacidad para proporcionar un ancho de banda más amplio, y con menos congestión de la red.

Este espectro se comprende entre la frecuencia de los 5,925 Ghz, y los 7,125 Ghz. Esto fue asignado de forma específica para el uso de los dispositivos Wi-Fi, y se espera que mejore de forma significativa el rendimiento y la calidad de las conexiones que se establecen. Estas ventanas se pueden resumir en dos partes. Primero, ofrece más canales disponibles para los dispositivos Wi-Fi, lo cual reduce la congestión de la red a la vez que proporciona una estabilidad y rapidez mayor. Y por otro lado, el ancho de banda disponible. En el espectro de los 6 Ghz, será mayor, permitiendo la transmisión de datos a una mayor velocidad y menor latencia.

Pero este también presenta sus propios desafíos. Se trata de una frecuencia muy nueva, por lo cual no es compatible con todos los dispositivos Wi-Fi que existen. Por otro lado, debido a la frecuencia más alta, su capacidad para atravesar obstáculos o paredes es menor. Por lo cual se puede ver limitado su alcance. En todo caso, es de esperar que esta tecnología se convierta en una parte muy importante de todo el espectro inalámbrico para transmitir los datos. Su capacidad para poder realizar transmisiones, su buena conectividad de alta velocidad, y la baja congestión de la red, harán de este espectro una de las mejores opciones que nos vamos a encontrar. Y eso quiere decir, que se va a poder disfrutar en más dispositivos desde los hogares de todo el mundo.

Tecnología MIMO

La tecnología MIMO (Multiple-Input Multiple-Output) es una técnica utilizada en redes inalámbricas para mejorar la calidad y la velocidad de la conexión. Esta tecnología permite que los dispositivos transmitan y reciban datos a través de múltiples antenas, lo que aumenta la capacidad y la eficiencia de la red. En el contexto de los canales WiFi, la tecnología MIMO utiliza múltiples antenas para transmitir y recibir datos a través de diferentes canales simultáneamente. Esto significa que se pueden utilizar múltiples canales para transmitir y recibir datos de manera eficiente y efectiva.

Con la tecnología MIMO, los dispositivos pueden transmitir y recibir datos en diferentes canales al mismo tiempo, lo que reduce la congestión en la red y aumenta la velocidad de transferencia de datos. Además, la tecnología MIMO permite a los dispositivos recibir señales más fuertes y reducir el impacto de las interferencias, lo que mejora la calidad de la conexión. La tecnología MIMO también permite una mayor capacidad de la red al permitir que varios dispositivos se comuniquen con el router al mismo tiempo. Esto significa que los dispositivos pueden conectarse y transmitir datos de manera eficiente sin reducir la velocidad de la conexión para otros dispositivos.

Otra característica importante de la tecnología MIMO es que permite la comunicación en ambientes difíciles, como áreas con paredes y obstáculos. La tecnología MIMO utiliza antenas para transmitir y recibir señales a través de diferentes caminos, lo que reduce el impacto de las obstrucciones y mejora la calidad de la conexión.

En resumen, es una técnica utilizada en redes inalámbricas que mejora la calidad y la velocidad de la conexión al permitir que los dispositivos transmitan y reciban datos a través de múltiples antenas y diferentes canales simultáneamente. Esta tecnología reduce la congestión en la red, aumenta la capacidad de la red y mejora la calidad de la conexión, incluso en ambientes difíciles.

Pero a pesar de todos los beneficios de la tecnología MIMO, esta también cuenta con sus desventajas que se deben considerar. La primera de ellas es la complejidad del hardware. Debido a la necesidad de las diferentes antenas y la correspondiente circuitería, aumenta el costo y también el tamaño de los dispositivos. Lo cual hace que pueda llevar más tiempo diseñarlos, y luego optimizarlos para que puedan aprovechar la red totalmente.

WiFi

Por otro lado, están las interferencias y la pérdida de señal. La tecnología MIMO mejora el rendimiento en las condiciones ideales, pero puede ser más sensible a interferencias y pérdida de señal bajo malas condiciones. Pueden ser entornos con muchos obstáculos físicos, o incluso con interferencias electromagnéticas. Y esto es en parte porque esta tecnología utiliza técnicas de procesamiento de señales muy complejas para poder decodificar las señales de las antenas. Lo cual también requiere de mayor potencia de procesamiento, y puede aumentar la latencia. Siendo esto un problema para muchas aplicaciones que requieren un funcionamiento en tiempo real como los videojuegos, o las videoconferencias.

La ubicación de la antena también nos puede dar algunos problemas, sobre todo a la hora de aprovechar al máximo la tecnología MIMO. Estas se deben ubicar de la forma adecuada para que no se hagan interferencias mutuas. En ciertos casos, podemos estar limitando las capacidades de la propia red. Lo cual nos lleva a los problemas de compatibilidad, donde muchos equipos no son compatibles con MIMO. Muchos dispositivos aún en uso, no son útiles frente a esto, por lo cual no podrán aprovechar la capacidad extra que MIMO nos proporciona. En todo caso, a pesar de estos inconvenientes, esta tecnología ha demostrado ser crítica para las redes inalámbricas actuales. Los avances en el diseño del hardware y las diferentes técnicas de procesamiento, continúan superando los obstáculos.

Creación de nuevos canales

Crear un canal Wi-Fi no es un proceso que un usuario o una empresa pueda hacer de por sí. En cambio, sí que es algo definido y regulado por diferentes organismos reguladores u organizaciones de estándares a nivel mundial. Crear y asignar estos canales, es un proceso técnico y muy burocrático. Todo empieza con la identificación de las necesidades. A medida que la tecnología avanza y hay más dispositivos conectados a la red, surge la necesidad de poder disponer de un mayor ancho de banda y canales adicionales. Para ello se llevan a cabo muchos estudios técnicos a modo de investigaciones, para así poder determinar las frecuencias que están disponibles. Y, por lo tanto, cuáles serían las más adecuadas para poder implementar un nuevo servicio.

Las regulaciones gubernamentales son por parte de los gobiernos y sus organismos de regulación (como la FCC en los EE.UU. o la CE en Europa) tienen que asignar y regular qué bandas de frecuencia pueden ser utilizadas para qué propósitos. Estos organismos determinan qué frecuencias están disponibles para uso público (como Wi-Fi) y cuáles requieren licencias. Una vez una banda es asignada a una frecuencia, se divide en canales. Sin ir más lejos, la banda de 2,4 GHz, se divide en 11 canales en Estados Unidos y 13 en Europa.

También se deben realizar evaluaciones de las interferencias, donde es fundamental asegurarse de que los nuevos canales no interfieran con otros servicios. Los cuales pueden operar en frecuencias cercanas a estas nuevas. Una vez definidos y regulados, los fabricantes de hardware (routers, dispositivos móviles, computadoras, etc.) deben integrar y soportar estos nuevos canales en sus dispositivos. Los sistemas operativos y el software de gestión de redes inalámbricas también necesitan ser actualizados para reconocer y trabajar con los nuevos canales.

Cómo elegir el mejor

Hoy en día es muy frecuente que en una comunidad de vecinos existan decenas de redes Wi-Fi a nuestro alcance. Las redes Wi-Fi pueden funcionar en distintas frecuencias de manera que se eviten, o al menos reduzcan todo lo posible, las interferencias entre ellas, sin embargo, muchos routers utilizan la misma frecuencia por defecto y, aunque cada uno utilizara una diferente, al haber solo 13 frecuencias diferentes, siempre habrá algunos más saturados que otros y que, si intentamos transmitir por él, lo más probable es que tengamos problemas del estilo:

  • Baja velocidad.
  • Señal inestable.
  • Pérdida de señal y menor cobertura.
  • Desconexiones.
  • Problemas para conectarnos a nuestra red.

Algunos modelos de gama media/alta cuentan con un sistema que analiza el espectro electromagnético para configurar automáticamente el mejor canal para nuestra red según la congestión de cada uno. Otros routers, por ejemplo, nos permiten ver un mapa con la saturación de las frecuencias para poder elegir el que mejor se adapte a nuestras necesidades.

Sea como sea, todos los equipos permiten elegir manualmente el canal por el que transmitir la señal Wi-Fi, por lo que en este tutorial os vamos a enseñar a comprobar manualmente la saturación de los diferentes canales Wi-Fi y a configurar en nuestro router.

Para elegir el canal correcto para conectarnos al Wi-Fi es fundamental para tener la mejor velocidad y calidad de conexión. Además, también debemos tener en cuenta la posibilidad de utilizar tanto la banda de 5 GHz como la de 2.4 GHz. La primera ofrece una mayor cantidad de canales y por tanto va a haber menos saturación. También podemos experimentar ciertas mejoras en cuanto a velocidad y estabilidad de la conexión. Siempre debemos elegir lo que más se adapte a lo que necesitamos realmente con el objetivo de navegar con las mayores garantías sin que haya interferencias.

Para qué utilizar cada canal

Como puedes ver, los routers actuales son capaces de transmitir diferentes canales de la red Wi-Fi, y con características muy diferentes entre ellas. Cada uno tiene su ancho de banda correspondiente y determinado, así como puede tener diferencias en cuanto a la velocidad y latencia. En todo caso, el uso que se le puede dar a cada uno puede ser motivo en duda en muchos casos. Lo primero que debemos saber, es cuales son las limitaciones y ventajas de cada uno de ellos. Luego de eso, sabremos para qué vamos a utilizar cada uno de ellos.

  • Canal de 2,4Ghz: Es el más común entre todos los routers. Este nos ofrece un rango de transmisión mucho más amplio. Sobre todo, si lo comparamos con otros canales. En cambio, este se puede congestionar de una forma mucho más sencilla y rápida, y también puede experimentar interferencias entre los dispositivos que operan en la misma frecuencia. Tales como teléfonos inalámbricos, hornos o microondas. Este canal, es más recomendable para utilizar para una navegación básica por internet, gestionar el correo electrónico, o la transmisión de video en calidades HD a 1080p.
  • Canal de 5Ghz: Estamos ante el canal que nos va a ofrecer velocidades de trasmisión más altas, sobre todo si lo comparamos con el canal de 2,4Ghz. Esto lo hace menos susceptible a las interferencias, y permite más dispositivos conectados de forma simultánea. Este canal, es más recomendable para visualizar videos en calidades más altas, como puede ser 4K, teletrabajar con conexiones VPN, o para videollamadas, así como para jugar a videojuegos online si utilizamos la red Wi-Fi, o manejar archivos muy pesados que debemos estar subiendo y bajando de internet.

Como puedes ver, ambas frecuencias nos ofrecen una forma de conexión que, a pesar de ser similar, es muy diferente. Ya que a pesar de que vamos a poder realizar las mismas tareas con una y otra, la de 5Ghz nos va a ofrecer mejores calidades con respeto a la de 2,4Ghz. Por lo cual, teniendo en cuenta sus limitaciones y ventajas, esos son los usos en los cuales podemos dividir nuestra conexión a internet entre ambas frecuencias.

Cómo cambiar el canal WiFi de tu router

La única forma de cambiar el canal del router es accediendo al mismo. Por este motivo te recomendamos que mires tu modelo para buscar una guía con todos los pasos que debes seguir.

De todas formas, lo que debes hacer es acceder al router a través de esta dirección que escribirás en la barra de búsqueda de tu navegador: 192.168.1.1. Una vez en el menú, te pedirá usuario y contraseña. Normalmente, suelen ser admin / admin o 1234 / 1234, si no funcionan deberás contactar con tu operador. Por último,  busca el apartado WiFi y selecciona el que quieras utilizar para conectarte de forma más fluida.

Es aconsejable que, antes de seleccionar un canal WiFi, utilices alguna herramienta online para comprobar el estado de todos los canales y así poder elegir uno que no esté tan saturado y te ofrezca mejores resultados. Aunque, por normal general, los routers elegirán automáticamente el canal más favorable, podrás cambiarlo siempre que quieras para mejorar la calidad de la red inalámbrica.

Cómo ubicar el router

Algo que es vital a la hora de tener buena cobertura, es ubicar el router en el lugar más adecuado. Esto nos ayuda a no tener muchos obstáculos delante, y por lo cual, que la señal llegue más lejos y de mejor calidad. Esta tarea puede llegar a ser bastante complicada, sobre todo cuando una casa tiene gran cantidad de divisiones, mucha decoración, o simplemente es muy grande. Pero hay algunas cosas que podemos tener en cuenta para ubicar el router. Estas son:

  • Usa el PAU

No siempre lo hay pero los hogares de nueva construcción cuentan con un Punto de Acceso al Usuario o PAU que cuenta con toda la preinstalación necesaria para que solo haya que conectar el router. Es una especie de armario que estará bien ubicado, generalmente en la entrada de la casa, y que nos permite colocar aquí el router.

  • En el centro de la casa

El router es el centro de la red, y por lo tanto internet es uno de los puntos centrales de una casa. Esto hace que el router encuentre su mejor aliado en el centro de una casa. Esto facilita la propagación de la red, de la forma más uniforme posible y hará que la señal WiFi llegue con la misma potencia a todos los puntos de la casa. No siempre es posible pero en la medida de lo posible, busca que esté céntrico.

  • Ni baños ni cocinas

Los elementos que suelen existir en este tipo de estancias perjudican la señal y hacen que el WiFi no vaya tan bien como debería ir si colocamos el router en otros lugares. Tuberías, por ejemplo, o el peligro que puede suponer colocar el aparato en un lugar donde suele haber grandes cantidades de agua puede suponer un riesgo y no solo va a hacer que la señal sea peor sino que puede que estropees el dispositivo.

  • Evitar suelos y techos

La mejor disposición del router, es a una altura alrededor de 1 metro y 1,5 metros. Por lo cual, evitar colocarlo en techos y suelos es un muy buen consejo. Lo mejor es situarlo en una mesa o un mueble. Siempre y cuando no quede dentro de algún armario, y lejos de metales y cristales, será perfecto. Además, evita también armarios donde esté demasiado encerrado, oculto y que pueda hacer que sea un problema para la señal.

  • No lo rodees de equipos electrónicos

Para evitar interferencias, no satures la zona con equipos electrónicos y que produzcan señales electromagnéticas. Esto podría hacer de pantalla y reducir considerablemente la señal WiFi.

  • Evita exponerlo al sol

Si la zona donde has elegido colocar el router está cerca de una ventana, asegúrate de que no le da el sol constantemente. Esto podría provocar que el router se sobrecaliente y por lo tanto podría no funcionar correctamente.

  • Utiliza amplificadores de señal

Si, por la distribución de tu casa, es imposible que la señal WiFi llegue a todas las habitaciones, utiliza alternativas para mejorar la calidad de la señal como pueden ser repetidores, PLCs o un sistema de WiFi mesh.

De la misma forma que tenemos consejos para ubicarlo, también tenemos algunas cosas que debemos evitar a toda costa. El inconveniente de esto, es que en muchos casos no es posible. Sobre todo, cuando las casas pueden llegar a ser difícilmente adaptables. Lo peor que podemos hacer es colocarlo cerca de electrodomésticos, o espejos y cristales. Estos pueden atenuar mucho la señal que emite, por lo cual podemos decir que la cocina no es un lugar adecuado. Ocurre lo mismo que los teléfonos inalámbricos, los cuales pueden generar muchas interferencias.

Mantener la red Wi-Fi en buen estado

Mantener la red Wi-Fi en buen estado, es una de las mejores formas de optimizar su funcionamiento. Esto hará que la experiencia de los usuarios sea mucho mejor, por lo cual podrán utilizar de nuevas formas, sin miedo a que se generen tantos colapsos o ralentizaciones. Algunos de estos consejos son:

  • Mantener el firmware del router totalmente actualizado. Esto por lo general suele incorporar mejoras en el rendimiento, al igual que en la seguridad.
  • Establecer tiempos para cambiar las contraseñas. Tanto la de las redes Wi-Fi como la del router y dispositivos que hagan que la red se expanda. Esto hará que solo los dispositivos necesarios se puedan conectar, por lo cual tendremos más ancho de banda para nosotros.
  • Configurar los protocolos de seguridad adecuados para las contraseñas es muy importante. Pero también lo es el desactivar los más antiguos, que pueden ser peligrosos.
  • Mantener el router en una buena ubicación y alejado de agentes externos como el calor. Esto maximizará la señal que emite, y mejorará su rendimiento en cuanto a hardware y longevidad.
  • Utilizar técnicas para limitar las conexiones. Como pueden ser los filtros MAC, o los límites de equipos conectados a la misma red. Esto nos evitará posibles sobrecargas.
  • Mantener el router en buen estado y todos los añadidos, hará que se mantenga optimizado. Si se ensucian demasiado, puede hacer que la ventilación sea peor. Lo que puede hacer que caiga el rendimiento de forma generalizada.
  • De vez en cuando podemos realizar test de velocidad, así como de rendimiento de las redes Wi-Fi. Esto nos dará una idea sobre si están funcionando de la forma correcta, y de no ser así, atajar el problema de forma correcta.
  • Realizar reinicios periódicos a todos los dispositivos, ayuda a que asimilen mejor las capacidades de la red que tenemos contratada. Por otro lado, ayudan a que estos se puedan resetear y así mantener su rendimiento lo más óptimo posible.
  • Utilizar redes de invitados si vamos a tener gente en casa, es una buena forma de mantenernos separados de nuestra red principal. Donde podemos tener recursos compartidos.

Tipos de interferencias

Existen varios tipos de interferencias que pueden afectar el rendimiento de una red Wi-Fi. A continuación, se describen algunos de los más comunes:

  • Interferencia de otras redes Wi-Fi: La proximidad de otras redes Wi-Fi que operan en el mismo canal o en canales superpuestos puede causar interferencias. Esto puede resultar en una disminución de la velocidad y la calidad de la señal Wi-Fi.
  • Interferencia de dispositivos electrónicos: Algunos dispositivos electrónicos, como hornos de microondas, teléfonos inalámbricos, monitores de bebés, radios u otros dispositivos que operan en la misma frecuencia que el Wi-Fi (2.4 GHz), pueden generar interferencias. Estos dispositivos emiten señales electromagnéticas que pueden afectar la calidad de la señal Wi-Fi.
  • Paredes y obstáculos físicos: Las paredes, techos, muebles y otros obstáculos físicos pueden debilitar la señal Wi-Fi. Cuanto más gruesos o densos sean los obstáculos, mayor será la pérdida de señal y la degradación del rendimiento de la red.
  • Interferencia de Bluetooth: Los dispositivos que utilizan la tecnología Bluetooth, como auriculares, altavoces o teclados inalámbricos, pueden generar interferencias en la señal Wi-Fi si operan en la misma banda de frecuencia (2.4 GHz).
  • Interferencia de otros dispositivos inalámbricos: Algunos dispositivos inalámbricos, como cámaras de seguridad, monitores de bebés o dispositivos de transmisión de video, pueden interferir con la señal Wi-Fi si operan en la misma banda de frecuencia o utilizan canales superpuestos.
  • Interferencia electromagnética: Fuentes de interferencia electromagnética, como líneas eléctricas, transformadores, motores eléctricos o equipos electrónicos cercanos, pueden generar campos electromagnéticos que afectan la calidad de la señal Wi-Fi.
  • Interferencia atmosférica: En entornos con una gran cantidad de interferencias atmosféricas, como tormentas eléctricas o fuertes lluvias, la calidad de la señal Wi-Fi puede verse afectada temporalmente.
  • Interferencia de microondas: Los hornos de microondas pueden causar interferencias significativas en la señal Wi-Fi debido a las frecuencias similares utilizadas. Cuando un horno de microondas está en uso, puede haber una degradación temporal en el rendimiento de la red Wi-Fi.

Herramienta para detectar canales WiFi

Para ello vamos a utilizar una aplicación gratuita para Android llamada Wifi Analyzer. Podemos descargarla de forma totalmente gratuita desde la Play Store. Una vez descargada la ejecutamos y lo primero que veremos será una gráfica con todas las redes a nuestro alcance, ordenadas según su canal de emisión.

Wi-Fi Analyzer - Saturación de la red

Como estamos al lado de nuestro router, la red con mejor señal es la nuestra propia, sin embargo, a simple vista podemos ver más de 10 redes Wi-Fi más emitiendo al mismo tiempo. Si estudiamos la gráfica podemos ver que el canal 1 es el más congestionado (por lo tanto, debemos evitarlo), seguido del canal 11 y el 6. Nosotros hemos buscado uno por el que ningún vecino esté emitiendo, y por ello hemos elegido el 4.

Es posible que no tengamos ninguna frecuencia libre, dependiendo del número de routers a nuestro alcance, por lo que en ese caso debemos buscar el que menos puntos de acceso tenga. Esta herramienta también nos permite ver la puntuación de los diferentes canales de manera que nos ayude a elegir el más recomendable cambiando el tipo de vista con el botón con forma de ojo de la parte superior.

Wi-Fi Analyzer - Elegir mejor canal

Una vez hemos decidido cuál es el mejor canal para nuestra red debemos indicarle que emita a través de él. Como la configuración de cada router es diferente, no podemos explicar los pasos exactos a seguir para ello, aunque todo se resume en entrar en el apartado de configuración y, dentro de la sección de Wi-Fi, veremos alguna opción relacionada con el canal.

Configuración Wi-Fi router ONO

Una vez cambiado el canal reiniciamos el router y, al arrancar de nuevo, podemos volver a utilizar Wi-Fi Analyzer para comprobar que efectivamente estamos trabajando en esa nueva frecuencia.

Noticias de última hora

Tu WiFi 5G tarda más en aparecer por este motivo

Tu WiFi 5G tarda más en aparecer por este motivo

La conectividad WiFi se ha convertido en una parte esencial de nuestra vida y nuestro día a día, pero seguimos teniendo dudas sobre su funcionamiento. Una de las preguntas más comunes que pueden surgir al reiniciar el router o al configurar un repetidor es el tiempo que tarda en activarse la banda WiFi de 5 […]

Riesgos de compartir Internet en el móvil

Riesgos de compartir Internet en el móvil

Compartir Internet utilizando el teléfono móvil tiene muchas ventajas. Nos permite tener conexión desde el smartphone para conectarnos desde el ordenador cuando no tenemos acceso a WiFi o no queremos usar redes públicas. Pero, aunque hacer tethering es una excelente idea, hay muchos peligros y deberías tenerlos en cuenta.

¿Qué es un proxy de centro de datos y cómo funciona?

¿Qué es un proxy de centro de datos y cómo funciona?

Los proxies funcionan como intermediarios entre Internet y los equipos de los usuarios. Orientan el tráfico en línea por medio de sus servidores y admiten que los usuarios de Internet visiten las páginas web de manera anónima, privada y segura.