Wi-Fi frente al cableado: cómo han cambiado nuestras conexiones

Wi-Fi frente al cableado: cómo han cambiado nuestras conexiones

Tener una conexión a Internet es algo fundamental para la mayoría de usuarios. Es la manera en la que podemos estar en contacto con familiares y amigos, informarnos, trabajar, estudiar… Internet ofrece un gran abanico de posibilidades y cada día cuenta con más herramientas y plataformas disponibles. Ahora bien, como sabemos tenemos la opción de conectarnos de forma inalámbrica, ya sea a través de redes móviles o Wi-Fi, así como a través del cableado. En este artículo vamos a explicar cómo el Wi-Fi ha ido ganando terreno al cableado.

El Wi-Fi gana la batalla al cable

Si echamos la vista atrás, hace solo unos años la mayoría de los usuarios nos conectábamos a Internet a través de un ordenador conectado por cable al router. Básicamente era la única forma de tener Internet. Incluso si queríamos conectar otros dispositivos teníamos que utilizar la misma fórmula o conectarlo de alguna manera a ese ordenador.

Con el paso del tiempo fueron cada vez más populares los routers con conexión Wi-Fi. Paralelamente surgieron los dispositivos móviles con capacidad para conectarlos a través de redes inalámbricas. Esto poco a poco ha ido abriendo un abanico de posibilidades, ya que los nuevos dispositivos traen siempre conexiones Wi-Fi.

El hecho de que la mayoría de los equipos que cuentan con Internet en la actualidad sean compatibles con el Wi-Fi ha hecho que esta tecnología gane la batalla al cable. Lo cierto es que hoy en día son pocos los equipos que conectados por cable a Internet. Quizás podemos tener un ordenador conectado de esta forma y poco más. En general, ya sea de forma directa o mediante algún punto de acceso, la mayoría de los dispositivos que conectamos a Internet lo hacemos a través de redes inalámbricas.

Esto hace que hoy en día sea vital contar con un router Wi-Fi capacitado para ofrecer las mejores conexiones. Hay que tener en cuenta que la tecnología ha avanzado y no todos los routers cuentan con las mismas funciones. Los más recientes están más capacitados para permitir conectar más equipos sin problemas.

Los dispositivos IoT necesitan conexiones Wi-Fi

Pero hay un tema muy importante y que estará muy presente a corto y medio plazo: los dispositivos IoT. Este tipo de equipos van a necesitar conexiones inalámbricas potentes, que ofrezcan garantías y que además admitan tener muchos dispositivos conectados al mismo tiempo. Cada vez están más presentes en nuestro día a día y en los próximos años lo estarán aún más.

Como sabemos, los dispositivos IoT son todos aquellos que tenemos conectados a Internet en nuestros hogares. Hablamos de televisiones, bombillas, reproductores de vídeo… Un gran abanico de posibilidades que nos ofrecen diferentes funciones y características interesantes para nuestro día a día.

Uno de los puntos más importantes de los dispositivos del Internet de las Cosas es que necesitan conectarse a la red. La cuestión es que muchos routers no están capacitados para aceptar más de unos cuantos aparatos conectados. Esto hace que sea necesario disponer de una red Wi-Fi adecuada para los equipos más actuales y todo lo que está por venir.

Mejorar la seguridad y velocidad en equipos IoT

La velocidad del Wi-Fi se acerca al cable

Uno de los hándicaps más importantes que ha existido siempre con el Wi-Fi es la velocidad. Ya sabemos que es un factor fundamental para los usuarios. Hace unos años la velocidad de las redes inalámbricas distaban mucho de las del cable. No podíamos llevar a cabo las mismas tareas en muchas ocasiones y eso era una losa importante.

Sin embargo con el paso del tiempo la tecnología Wi-Fi ha mejorado notablemente. Han ido surgiendo nuevos estándares y en la actualidad podemos decir que la velocidad del Wi-Fi se acerca mucho al cable. Si hacemos una prueba de velocidad en la actualidad podemos tener unos datos más que positivos.

Eso sí, hay que tener en cuenta que hay muchos factores que influyen en la calidad, velocidad y estabilidad de una conexión inalámbrica. Aquí podemos mencionar la posición del router, por ejemplo, que debe estar lo más cerca posible de los equipos que vayamos a utilizar. También influirá mucho la banda que estemos utilizando, ya que la de 5 GHz es la que nos aporta más velocidad, mientras que la de 2,4 GHz nos aporta más distancia y estabilidad.

En definitiva, el Wi-Fi ha ganado mucho terreno frente al cable en los últimos años. Ambas tecnologías distaban mucho en cuanto a velocidad, calidad y uso hace unos años, pero poco a poco se han ido equiparando. En la actualidad podemos decir que el Wi-Fi es mucho más utilizado y cada vez son más los dispositivos que hacen uso de esta tecnología.

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