Extensiones para el navegador: ¿Utilidad o un peligro?

Extensiones para el navegador: ¿Utilidad o un peligro?

El navegador es una pieza fundamental para nuestro día a día. Como sabemos hay muchas posibilidades para los diferentes dispositivos que tenemos. Algunos navegadores pueden estar más orientados en la privacidad y seguridad, mientras que otros pueden contar con más funciones. Pero sin duda lo más populares tienen un gran abanico de posibilidades en cuanto a complementos. En este artículo vamos a explicar el posible riesgo de las extensiones para el navegador y cómo podemos asegurarnos de que nuestro dispositivo no corre peligro.

Las extensiones para el navegador, herramientas muy interesantes

Navegadores populares como Google Chrome o Mozilla Firefox cuentan con una gran cantidad de extensiones. Se trata de complementos que ofrecen diferentes posibilidades a los usuarios. Algunos pueden incluso mejorar la seguridad de nuestros dispositivos. También encontramos complementos para gestionar las pestañas, calendario, ver ofertas en plataformas de comercio electrónico, etc.

Tenemos a nuestra disposición muchas extensiones que podemos agregar tanto en dispositivos móviles como en equipos de escritorio. Muchas de ellas están disponibles en varios navegadores, mientras que otras pueden ser exclusivas de uno en concreto.

Podemos disponer de diferentes posibilidades para agregar estas extensiones. Lo principal es utilizar la tienda oficial del propio navegador, donde encontraremos muchos complementos. También podemos descargarlas de sitios de terceros, aunque en este caso no sería recomendable si queremos mantener nuestra seguridad.

Mejorar la seguridad del navegador

El riesgo de seguridad de las extensiones del navegador

Más allá de la gran utilidad que puede tener las extensiones para el navegador, también hay que tener en cuenta el riesgo que puede suponer utilizar extensiones que sean inseguras. En ocasiones podemos comprometer nuestra privacidad si hacemos uso de este tipo de herramientas sin tener en cuenta ciertos consejos importantes.

Vamos a explicar por qué las extensiones pueden ser un problema de seguridad. En cada caso daremos una serie de consejos para evitar ser víctimas de problemas de seguridad relacionados con los complementos para el navegador.

Permisos de las extensiones

Cuando instalamos una extensión puede pedirnos una serie de permisos. En ocasiones serán necesarios para su funcionamiento, mientras que en otros casos puede ser un problema para nuestra privacidad y que tengan como objetivo real recopilar todo tipo de datos de los usuarios.

Por ello es muy importante consultar los permisos de las extensiones que instalemos en el navegador. Por ejemplo si nos piden acceso a la cámara, al historial o a cualquier otra aplicación. Puede que lo que busquen realmente es recopilar datos de los usuarios para posteriormente venderlos a terceros. Ya sabemos que nuestra información en la red tiene un gran valor hoy en día y muchos servicios buscan la manera de hacerse con datos personales de todo tipo.

Software malicioso

Por supuesto uno de los problemas principales es directamente instalar software malicioso. Esto ocurre más frecuente de lo que pensamos. Principalmente puede pasar si instalamos software desde sitios de terceros. En estos casos corremos el riesgo de estar instalando software malicioso o que ha sido modificado para robar nuestros datos.

Nuestro consejo es siempre instalar desde fuentes oficiales y asegurarnos de que todo está en orden. Hay que evitar agregar software desde links que encontramos en sitios de terceros, por ejemplo. Esto hay que aplicarlo también a las aplicaciones, así como al propio navegador.

Extensiones desactualizadas

En ocasiones pueden surgir fallos de seguridad que son corregidos mediante actualizaciones y parches. Son los propios fabricantes y desarrolladores quienes lanzan actualizaciones para corregirlo. Debemos tener siempre las extensiones correctamente actualizadas y de esta forma asegurarnos de que un posible pirata informático no va a aprovechar esos fallos para llevar a cabo sus ataques.

Cambios en el funcionamiento

Además de preocuparnos por el proceso de instalación, también hay que tener en cuenta que muchas extensiones sufren cambios con el paso del tiempo. Esto significa que pueden cambiar su funcionalidad y no siempre para bien.

A veces incorporan cambios que pueden ser negativos para nuestra privacidad y seguridad. Por ello conviene estar al tanto de estos posibles cambios que puedan suponer un problema para nuestra privacidad.

Vulnerabilidades

Un último riesgo son las vulnerabilidades. A veces por parte del navegador y otras por parte de las propias extensiones. Puede que estas vulnerabilidades permitan la inyección de código malicioso por parte de los ciberdelincuentes. Podrían atacar nuestra seguridad y poner también en riesgo el buen funcionamiento de los dispositivos.

En definitiva, las extensiones para el navegador son herramientas muy interesantes y aportan diferentes funciones. Sin embargo hay que tener en cuenta que también pueden suponer un problema para nuestra seguridad y privacidad. Por ello necesitamos tener en cuenta todo lo que hemos comentado en este artículo. El objetivo es que nuestra privacidad y seguridad siempre estén presentes.

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