Cómo asignar una IP estática en Windows 10 y por qué puede ser interesante

Cómo asignar una IP estática en Windows 10 y por qué puede ser interesante

Como sabemos, uno de los aspectos más importantes para poder navegar por Internet es la dirección IP. Ésta puede ser pública y privada. La primera es la que nos ofrece nuestro proveedor de servicios. Poco podemos hacer para cambiarla, aunque sí podemos ocultar la IP. Por otra parte tenemos la IP privada, que sirve para sincronizar un dispositivo con el router. Ambas son importantes y sirven para identificar. Es, por decirlo de alguna manera, como una matrícula. Ahora bien, dentro de la IP privada podemos tener una estática o una que sea variable. En este artículo vamos a explicar cómo asignar una IP fija en Windows 10.

Cómo asignar una IP fija en Windows 10

En Windows 10, al igual que otros sistemas operativos, podemos tener IP estática y dinámica. Sin embargo lo normal es que esté configurada de forma predeterminada en dinámica. Esto significa que está configurada para DHCP. Tiene sus ventajas e inconvenientes. Si hablamos de los beneficios, es todo más automático para conectar dispositivos. No necesitamos configurar nada y ahorramos tiempo. Algo muy útil para los usuarios menos expertos.

Esto significa que la IP de nuestro dispositivo puede cambiar. No siempre vamos a tener la misma. Esto podría derivar en otros problemas o bien que necesitemos que esa IP sea fija y no esté cambiando. Por suerte esto en Windows 10 es muy sencillo de configurar.

Vamos a explicar cómo podemos asignar una IP fija en Windows 10. Un proceso que únicamente requiere una serie de pasos que vamos a explicar. Es sencillo y rápido. Además, siempre podremos volver al estado anterior y que la IP vuelva a ser dinámica si así lo deseamos. Pasamos a explicar los diferentes pasos de este proceso.

Lo primero que tenemos que hacer es entrar en Configuración, a través del menú Inicio de Windows. Una vez aquí accedemos a Red e Internet. Ahora tenemos que pinchar en Wi-Fi o Ethernet, según si estamos conectados de forma inalámbrica o por cable. Una vez aquí le damos a Cambiar opciones del adaptador, que aparece a la derecha y arriba.

Cambiar opciones del adaptador

Le damos segundo clic del ratón encima de la tarjeta de red que nos interesa y entramos en Propiedades. Se nos abrirá una ventana con diferentes opciones y cosas que podemos configurar. Nos interesa la que se llama Protocolo de Internet versión 4 (TCP/IPv4). Pulsamos y le damos a Propiedades nuevamente.

Cómo asignar una IP fija en Windows 10

Como vemos, de manera predeterminada viene marcada la opción de Obtener una dirección IP automáticamente. Está configurada de forma dinámica y va cambiando. Nos la asigna de forma automática. Tenemos que marcar la casilla de Elegir la siguiente dirección IP. Aquí ya podremos introducir los valores que queramos para esta dirección IP fija. Posteriormente solo tendremos que hacer clic en Validar la configuración al salir y darle a aceptar. A partir de ese momento nuestra IP será fija en Windows 10.

Siempre podremos volver a configurarla siguiendo estos pasos. Podremos otorgar otra dirección IP estática que queramos o hacer que sea dinámica.

*Nota: hay que tener cuidado de no asignar una dirección IP que ya esté en uso. Si hacemos esto se crearía un conflicto y no podríamos acceder a Internet. Habría que elegir otra dirección que no la esté utilizando otro dispositivo.

Por qué podemos necesitar asignar una IP fija: puntos positivos y negativos

Puede que sea necesario asignar una IP fija si por ejemplo vamos a compartir archivos o utilizar una impresora. En estos casos puede ser necesario tener una IP estática. También es posible que utilicemos algunas aplicaciones que requieran de tener que asociar una IP fija para comunicarse con los puertos.

Es la mejor opción para conectarnos a un servidor. No importa si es local o remoto.

Sin embargo son más los puntos negativos que puede tener. Especialmente si hablamos de seguridad, pueden llegar a ser más vulnerables que una IP dinámica. El motivo es lógico: al ser una dirección que no cambia, los ciberdelincuentes pueden centrarse en esos números para realizar el ataque. Tienen, en definitiva, más tiempo para obtener éxito.

Otro de los puntos negativos más importantes es el hecho de tener que configurarlo. Si utilizamos una IP dinámica bastará con conectar el equipo y automáticamente nos asignará una que irá cambiando.

En definitiva, asignar una IP fija a nuestro equipo con Windows 10 es muy sencillo. En caso de utilizar otro sistema operativo de Microsoft, los pasos a seguir son muy parecidos. No es complicado cambiar la IP dinámica por una fija. Como hemos visto, existen tanto puntos positivos como negativos. Al final dependerá del usuario que sea más o menos interesante asignar o no una IP fija.

En nuestra web podéis ver cuál es la IP pública del sistema. También podéis realizar un test de velocidad para comprobar qué tal es la conexión y evitar así posibles problemas que hagan que la navegación no sea la más adecuada.

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