Cómo utilizar Gmail como cliente de correo de escritorio

Cómo utilizar Gmail como cliente de correo de escritorio

Algunos usuarios huyen de la versión web de muchas plataformas de correo, como Outlook o Gmail, y prefieren el uso de clientes de escritorio. No obstante, es posible que muchos le den una oportunidad si podemos “adaptar” Gmail para ser utilizado con todas las funciones de un cliente de escritorio y sin dejarnos ninguna de sus posibilidades por el camino. Solo son siete sencillos pasos.

Gmail es el webmail más utilizado del mundo, pero los clientes de escritorio todavía siguen teniendo su atractivo para muchos usuarios. Esto es debido a sus posibilidades para guardar los correos de forma local en el propio ordenador y poder acceder a ellos en cualquier momento.

Gmail como cliente de correo de escritorio

Por ello, vamos a ver cómo utilizar Gmail como cliente de correo de escritorio

Paso 1: Crear un acceso directo en el escritorio

Sabemos que, para algunos, el icono en el escritorio de Internet Explorer es la única forma de poder navegar. Por ello, tener un acceso directo en el escritorio puede ayudarnos a trabajar más cómodos con Gmail. Para ello, en Chrome pulsaremos en el menú de los tres puntos para ver las opciones accederemos a Más Herramientas y pulsaremos en Añadir al escritorio.

Gmail escritorio

Le pondremos el nombre que consideremos, Gmail puede ser una buena idea y nos plantearemos si marcar Abrir como ventana. Esto hará que Gmail se abra en una ventana nueva y no como nueva pestaña de la que estamos utilizando en esos momentos.

Paso 2: Permitir que Gmail gestione los enlaces mailto

Los enlaces mailto: de una web son los que activan el cliente de correo por defecto para enviar un mensaje a esa dirección. En Ajustes, Opciones avanzadas, Configuración de contenido, accederemos a la opción Controladores. Aquí, debemos tener mail.google.com activado para mailto. En caso contrario, lo activaremos en la barra de direcciones cuando nos pida permiso.

Gmail escritorio

Paso 3: Activar soporte offline

Como hemos comentado en la introducción, muchos usuarios siguen anclados en los clientes de escritorio debido a su soporte offline para el correo electrónico. Esto implica que vamos a poder consultar los correos de la bandeja de entrada en cualquier momento, aunque no tengamos conexión a Internet.

Aunque también ocupamos espacio de nuestro disco duro, para muchos usuarios se trata de algo fundamental. Para ello, accederemos al menú configuración de Gmail y buscaremos la opción Sin conexión. Si no la tenemos activa, nos pedirá instalar la extensión Gmail sin conexión.

Gmail escritorio

Una vez instalada, seremos capaces de acceder a Gmail, incluso sin conexión, y ver los mensajes de la bandeja de entrada tal y como estaban en la última sincronización. Una vez que volvamos a tener conexión, los correos nuevos se descargarán y los que estén en “cola” para salir, serán enviados.

Paso 4: Configurar varias cuentas

Otra de las principales razones para usar un cliente de escritorio es agrupar varias cuentas de correo en la misma aplicación. Para ello, podemos usar la cuenta principal de Gmail para el mismo propósito. En sus opciones de configuración, visitaremos Cuentas e importación donde podremos configurar “Enviar correo como: (Utiliza Gmail para enviar mensajes desde otras direcciones de correo electrónico)”.

Paso 5: Filtros y etiquetas

Las carpetas son un elemento fundamental de los clientes de escritorio, permitiendo organizar fácilmente el correo. En Gmail, conseguimos lo mismo con las etiquetas. En ajustes de Gmail dentro de Etiquetas, podemos crear todas las que queramos e incluso directamente cuando hayamos recibido un correo.

Paso 6: Atajos de teclado

Una de las principales ventajas de las aplicaciones de escritorio son los atajos de teclado. Una vez que uno se acostumbra a ellos, es complicado volver a depender del ratón para realizar algunas acciones. Esto es debido al considerable aumento de velocidad de utilización de la aplicación o servicio.

Gmail escritorio

Por suerte, en Gmail también podemos activar diversos atajos de teclado que funcionarán sin problemas y como si estuviéramos en una aplicación de escritorio. En la Configuración de Gmail y la pestaña General, encontramos Combinaciones de teclas. Tendremos que tener activado “Habilitar combinaciones de teclas”.

Paso 7: Notificaciones

Finalmente, nos queda el último paso para conseguir el funcionamiento de un cliente de escritorio y este no es otro que las notificaciones. Los navegadores han evolucionado notablemente en este sentido y ahora pueden notificarnos diferentes acciones de las páginas web. Para Gmail, volveremos al menú de Configuración y accederemos a la pestaña General.

Gmail escritorio

Ahí tenemos que localizar Notificaciones de escritorio y comprobar que tenemos activado “Habilitar notificaciones de correo nuevo – Quiero recibir notificaciones cuando llegue correo a mi bandeja de entrada o a mi pestaña Principal”. Cada vez que recibamos un correo, tendremos una alerta.

¿Qué os parece? ¿Dejaréis de lado vuestro cliente de correo de escritorio por Gmail con estos siete trucos?

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